La tarea falló. El único que se enteró fue el log.

Los correos de la plataforma por categoría: quién los recibe, con qué frecuencia y cómo se eligen o se apagan.

Transcripción

Lanzaste el redeploy y te fuiste. Falló a los dos minutos. ¿Quién se enteró? El log. Y el cliente, por la mañana. ¿Activo todos los avisos? Los ignoraría. ¿A todo el equipo? Peor. Necesito un aviso que importe, para quien lo puede resolver. ¿Dónde lo ajusto? En ArduMaker, en mis notificaciones: deploys, en el momento. ¿Quién lo recibe? El responsable del repo y quien lo lanzó. Lo demás, al resumen diario. Menos ruido, más atención. Lo pruebo: un deploy en staging con un error a propósito. Llega el correo: repo, rama, servidor y qué pasó. Abro el log desde el aviso, corrijo y redespliego. Ahora sí, verde. No necesitas más notificaciones. Necesitas menos, pero que lleguen a quien las resuelve.

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