El “era un cambio chiquito” que duplicó el proyecto
Convierte una posible tarea del resumen de una reunión en una tarea del proyecto, ligada al minuto en que se dijo.
Transcripción
Cliente: "solo agregamos login con Google". Dev: "solo…". Dos semanas después: ¿eso estaba incluido? Una idea en reunión no es un cambio aprobado. ¿Se lo recuerdo por chat? Esa conversación también se pierde. Tiene que quedar escrito, con alcance y dueño. En ArduMaker lo registro en el proyecto: proveedor, usuarios, pantalla… y qué queda afuera. Le pongo responsable y lo marco pendiente de estimación y visto bueno. Recién con la confirmación del cliente lo convierto en una tarea planificada. Ahora todos vemos qué se pidió, cuándo y con qué condiciones. Registrar acuerdos no es burocracia. Es cuidar la relación.