Cómo organizar proyectos, empresas y equipos dentro de ArduMaker
Publicado el 2026-09-12 por frfrand
La estructura de la plataforma explicada de una vez: qué es una Empresa, qué es un Proyecto, cómo se reparten los permisos y por qué esa separación resuelve problemas que después son carísimos.

Toda plataforma impone una forma de organizar las cosas. Vale explicar la nuestra, porque las decisiones de estructura son las que después cuesta más cambiar.
La Empresa es la unidad
En ArduMaker, la pieza central es la Empresa. No es un dato administrativo: es la frontera real del sistema.
De una Empresa cuelgan sus VPS, sus dominios, sus cuentas de correo, su equipo y su facturación. Y lo importante es lo que no cruza esa frontera: alguien que pertenece a una Empresa no ve las otras.
La recomendación es directa: una Empresa por cliente.
Al principio parece exagerado si tenés cinco clientes chicos. La ventaja aparece después, y aparece toda junta:
- El día que un cliente se va, se lleva su Empresa entera. No hay que revisar qué archivo era de quién.
- Cuando alguien pregunta cuánto gasta, hay una respuesta directa.
- Cuando entra un freelancer para un proyecto, se lo agrega a esa Empresa y no ve el resto.
- Si algo se rompe en un cliente, no toca a los demás.
Ese último punto es el que más se subestima, y es estructural: no es que los permisos estén bien configurados, es que no hay un lugar donde las cosas se toquen.
Los roles, y por qué son dos
Adentro de una Empresa hay dos niveles:
Miembro. Trabaja: administra VPS, despliega, configura dominios, mira logs.
Admin. Todo lo anterior más la parte administrativa: medios de pago, facturación, agregar y quitar gente.
Que sean dos y no diez es deliberado. Un sistema de permisos con veinte niveles termina mal configurado, porque nadie recuerda qué implica cada uno. Dos niveles se entienden y se usan bien.
La consecuencia práctica: el desarrollador que despliega no necesita ver —ni ve— la tarjeta del cliente. Y el cliente puede ser Admin de su propia Empresa sin que eso le dé acceso a tus otros clientes.
Los Proyectos, que son otra cosa
Los Proyectos son el lado de gestión del trabajo: etapas, tareas, listas de control, calendario, adjuntos, reuniones.
Es deliberado que estén separados de la infraestructura. Un proyecto puede existir antes de que haya un servidor, puede abarcar varios servidores, o puede no tocar infraestructura en absoluto.
Lo útil de tenerlos en el mismo lugar es que la conversación sobre el trabajo y las cosas sobre las que se trabaja conviven, sin saltar entre herramientas.
Las claves SSH, por persona
Cada usuario de un VPS tiene su propia clave, cargada desde el panel.
Ya lo dijimos en otro artículo y vale repetirlo, porque es la decisión que más problemas evita: sumar a alguien es agregar su clave pública; sacarlo es quitarla. No hay una credencial compartida que rotar ni un cambio que coordinar con todo el equipo.
Y cada comando ejecutado desde la plataforma queda asociado a quién lo lanzó, así que "¿qué cambió acá?" tiene respuesta.
Cómo empezar bien
Tres recomendaciones que salen de ver cómo se usa:
Creá la Empresa antes que el servidor. Mover recursos después es posible y es trabajo.
Usá nombres que sobrevivan. El nombre del cliente, no el del proyecto en curso. Los proyectos cambian; el cliente no.
Agregá a la gente con su propia cuenta desde el primer día, aunque sea más rápido compartir la tuya "por ahora". Ese "por ahora" es exactamente el que dura dos años.